"A veces… un sueño" por José Manuel López Rubin

"A veces… un sueño" por  José Manuel López Rubin

Todo mi agradecimiento a José Manuel López Rubin (Pichi), quien escribió la nota siguiente, que refleja las experiencias de un pasado, allá por 1967, cuando formamos un Grupo Musical llamado Leyenda, que duró hasta 1973.
Si disponés de unos minutos y querés leerla, te darás cuenta de que además de notas, escalas, pentagrama y arpegios, la música nos brinda otras cosas, como por ejemplo los afectos, la alegría de compartir con amigos un ensayo, una grabación , un momento.
Tal vez te sientas identificado con ésta nota o con algún fragmento de ella, y puedas compartirla en el momento preciso con tus amigos más queridos que figurarán siempre dentro de tu propia melodía. Osvaldo Gallo.

" A veces... un sueño"

A veces algunas cosas que vivimos nos quedan guardadas y son como un archivo que uno proyecta en el futuro.
Es como si con cerrar los ojos todo estuviera al alcance de la mano.
Y es así, solamente cerrás fuerte los ojos y dejas que los sueños de ayer sean hoy.
Revivís las ilusiones del ayer, hoy, y empezas a sentirte feliz, por lo que hiciste, aunque haya sido poco ……. pero lo hiciste.
Y empiezan a aparecer los que compartían tu ilusión, pero no hoy, con toda la carga que nos dió la vida, sino ayer, cuando solo teniamos veinte años con una vida a conquistar, y con un mundo al que ganarle.
Están a tu lado los que ponían ladrillos para edificar el sueño, los que sufrían con vos, los que disfrutaban con vos, los hermanos que vos elegiste.
Aparecen, Raul, Osvaldo, Carlitos, Juanjo, Poroto, Adrián, Gerardo, y además estas vos.
Y entre todos empiezan de nuevo, pero todo igual como antes.
Empiezan despacio, muy despacio a darle forma a todo.
A buscar un nombre, pero no cualquiera, uno que pueda ser leyenda.
A pensar como comprar los instrumentos, de a poco, porque más no se puede, pero vos luchas por conseguirlos, si, aunque solamente puedas tocarlos con el alma, porque ninguna musa quiso apadrinarte, pero si el sueño no tiene sonido, no tiene vida.
Comprar los equipos, o mejor……, algunos hay que armarlos, aunque no sepas nada de electrónica, ni de audio, y los transistores de hoy, ayer tuvieran forma de válvulas, porque todo se aprende, y empieza un laberinto de cables, parlantes, bafles, conexiones que nacen de ideas locas, y que a veces dan resultado; porque el sueño debe tener volumen.
También hay que ensayar, mucho, para que el sueño sea melodioso, para que llegue lejos, para que llegue bien, para que tenga un poco de Los Gatos y un poco de Pappo, porque un sueño puede tener pedacitos del sueño de otros..
Y hay que empezar a buscar lugares, lugares donde una leyenda, pueda, crear la música que es el espíritu del sueño.
Y entonces empiezan a aparecer sitios, casi siempre el mismo, todas las noches de todos los sábados dentro de un Circulo, y alguno que otro especial, algun carnaval, alguna fiesta, hasta algún viaje. Aparecen así, uno acá, uno allá, y a veces ni te acordás del nombre, pero si que estuviste allí, y hubo sonido, brillo, música, o al menos vos te lo creíste, y ...........estas alegre.
Y vuelve la rutina de esas madrugadas, de subir y bajar todo, de una camioneta vieja, pero que a uno le parecía podía llegar al fin del mundo, y solo te dejaba a treinta cuadras.
Y también, empiezan a aparecer caras, de gente, que se fue de paso.
Y a medida que el sueño va avanzando, a veces te reís como loco, porque sos feliz, y otras veces lloras despacio, bajito, porque los golpes duelen, pero no te gusta que te vean llorar.
Y así de a poco, con todo lo que la vida tiene, el sueño, va creciendo, va tomando forma y ya esta casi completo, y lo mejor de todo esta aquí.
Si hasta estas en un estudio de grabación, y te parece increíble.
Si hasta hay gente que saluda, pero no a vos, es al sueño al que saludan.
Entonces seguís adelante, siempre buscando más, y te parece que el futuro no termina nunca.
Y sos feliz, muy feliz; tenés hermanos, un futuro por delante y un sueño que crece. Que te falta?.
Pero una ley no escrita, marca que existe un fin para todo.
Un fin hasta para un sueño que no debería tener fin. No se si porque la vida es así, si porque la hacemos así, o porque el sueño creció tanto que ya no tenemos veinte años y no nos dimos cuenta.
Y llega el momento del final, pero no puede ser un final así nomás, tiene que ser EL final.
Y con los ojos apretados un poco más fuerte, ves clarito: un teatro un escenario, un montón de gente, un sonido único, muchos aplausos, una gran alegría, un GRAN FINAL.
Y nada más, hasta acá llegó el sueño, y te parece que la tristeza no va terminar nunca, que no vas a poder soportarlo. Pero no, si seguís cerrando los ojos fuerte, todo sigue igual, si es TU sueño y podes volver a vivirlo todas las veces que quieras. Si lo llevas adentro, y solo se va a morir el día que vos mueras, o tal vez ni así, porque podes hacer que el sueño siga vivo en otros.
Termina todo, ahora abrís los ojos, y otra vez la vida, pero… miras a tu alrededor y no estas solo, hay gente, más que antes, y además están ellos, esos hermanos elegidos, que aunque la vida llevó por distintos caminos, nunca olvidaste.
Y pueden juntarse otra vez, y revivir ese sueño pero ahora sin cerrar los ojos porque el grupo es el sueño; y hacer que cada vez, que lo vivas con ellos sea mas grande, sea más lindo, sea mejor.
Y además podes abrazarlos y sentir que tu sueño sigue ahí, vivo y que realmente es una Leyenda.